El extremo peligro que guardan las organizaciones místicas, que se dedican al ocultismo o al esoterismo, va más allá de lo imaginable, abarcando desde enfermedades mentales y demás males para aquellas personas que lo practican.La iniciación en este tipo de prácticas es conocida como la transmisión de un dominio espiritual. Por ello, la persona que la transmite o entrega la haya recibido efectivamente. En la actualidad existe una gran cantidad de grupos llamados neoespirituales, que hoy se mueven por el mundo conteniendo entre ellos a los teosofistas, a los espiritistas y a una gran cantidad de sectas de la Nueva Era.

Comparando al esoterismo con el ocultismo, podemos destacar que el ocultismo no se dedica a la realización espiritual sino más bien a todo el entorno mágico.